Jugar al pádel contra rivales mejores que tú

 

Está claro que a todos nos ha pasado de enfrentarnos a ese típico amigo viciado que es claramente mejor que nosotros. Además, con el que hemos jugado varias veces y ha sido una derrota aplastante. ¿Seremos capaces de vencerle alguna vez? La respuesta es sí.

Para derrotarles, tendremos que llevarle a nuestro juego, en el que somos fuertes. Todos tenemos nuestros puntos fuertes y débiles.  Independientemente de si llevamos una pala de padel barata o la más cara del mercado.

Es de vital importancia conocer nuestro propio juego, para así dominar el partido y obligarlo a jugar como nosotros queremos. Para descubrir el juego del rival tenemos que jugar pausadamente e irle tirando bolas a distintas partes del campo para ver donde se equivoca.

Nuestra mentalidad tiene que ser una mentalidad de sufrimiento. Es obligatorio saber que va a ser un partido de pádel duro, con golpes difíciles de devolver. Tenemos que establecer una buena seguridad en nosotros mismos, así como una fuerte confianza.

Tenemos que tener en cuenta que siempre que jugamos contra un rival peor que nosotros nos confiamos y relajamos, haciéndonos jugar peor. Es probable que a tu rival le pase lo mismo, por eso, empieza relajado, estudiándolo, pero cada vez cuando lo tengas más analizado, ve arriesgando más. Ya verás que cuando encajes un par de buenos puntos, tu rival se enervará y jugará aún peor.

El pádel, como el tenis, no deja de ser un deporte en el que el factor mental juego un gran papel ya que muchas veces hay que mantener la calma y esperar nuestro momento. Muchas veces, estos deportes de raqueta me recuerdan al boxeo, pues la estrategia de administrar la energía y el análisis del rival es un factor muy importante donde las esquinas influyen bastante.

 

Dicho todo esto, ¡solo puedo desearos suerte! Ya que nunca está de más que este factor este de nuestra parte