El sirope de Agave, es utilizado por muchos naturistas y homeópatas como endulzante. Es fundamental para una alimentación natural y aporta una gran cantidad de beneficios saludables a nuestro organismo. Por ese motivo nos gustaría dar un poco más de luz a este producto, por el cual muchos de vosotros mostráis interés y nos preguntáis al respecto.

El sirope de agave es el jugo que se extrae de las hojas del agave, esta planta es similar a la del Aloe vera y de sus hojas se elabora este preciado endulzante. Esta planta es originaria de América tropical, y las variedades más utilizadas para la realización del sirope son el agave azul o agave maguey.

Para la fabricación del preciado sirope se corta la planta y se extrae su savia, ésta en un primer momento, se denomina aguamiel, una bebida muy refrescante y nutritiva. Pero es después de un proceso enzimático, cuando se filtra la savia y adquiere una textura muy parecida a la miel. Es en ese momento cuando se utiliza como sirope para endulzar todo tipo de platos o bebidas.

Las propiedades del Sirope de Agave son muchas. Las hemos resumido en:

  • Tiene un bajo contenido en calorías, por lo que se puede utilizar para dietas de adelgazamiento.
  • Estimula el crecimiento de la flora intestinal.
  • Es apto para personas que sufren de diabetes o son hipoglucemia, puesto que contribuye a la regulación de la insulina.
  • Los Fructooligosacáridos que contiene el sirope, no contribuyen a la aparición de caries.
  • Ayuda a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Facilita la absorción del calcio y del magnesio.
  • Ayuda al desarrollo de la actividad intestinal, por lo que están recomendados a las personas con estreñimiento.
  • ¿Cómo podemos utilizarlo en nuestra cocina?

Este sirope es fácil de utilizar en bebidas, como endulzante de batidos, yogures, infusiones, puesto que se disuelve fácilmente en líquidos fríos o calientes. Pero a la hora de preparar un plato horneado como un bizcocho de yogur tendremos que tener en cuenta algunas consideraciones. Como reducir la temperatura de horneado unos 30 grados a los de la receta original, para que el sirope de Agave no se queme. Y también colocar siempre los productos elaborados con sirope en la bandeja del horno con un papel o recipiente que evite que se pegue a la bandeja del horno, puesto que el sirope es bastante pegajoso y difícil de limpiar.

En cuanto a la sustitución con otros endulzantes tradicionales, las cantidades más utilizadas en la sustitución serian:

Miel, se sustituye por la misma cantidad de sirope de agave

Azúcar blanquilla, por cada 225 g. debéis cambiarlo por 150 mililitros de sirope y restar 60 mililitros de la parte líquida que os pida vuestra receta, como leche, agua etc.

Azúcar moreno, por cada 225 gramos que os pida la receta, utilizar 150 mililitros de sirope de agave y resta 30 mililitros del líquido que os pida la receta, como leche, agua etc.

 

 

Pero no me gustaría acabar este post si revelaros una receta muy utilizada por mí con este sirope. Yo la utilizo para elaborar una crema de cacao o “nocilla” ecológica y natural. La elaboración es muy sencilla.

 

Introduzco en un recipiente o vaso un buen chorro de sirope de Agave, después le añado un par de cucharadas de cacao puro ecológico en polvo (dependiendo de vuestros gustos), removemos bien y ya tenemos una crema de cacao totalmente ecológica y natural.

 

¿Qué os ha parecido? ¿Os atrevéis con esta “nocilla” ecológica? Seguro que a los más pequeños de la casa les encanta.